jueves, 25 de septiembre de 2014


¿De qué te estás alimentando?
question 4664“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.” Deuteronomio 8:3 RVR 1960.
Es natural sentir hambre, porque esto beneficia nuestro crecimiento y fortalecimiento físico y mental. Del mismo modo es importante la alimentación espiritual buscando el mismo fin: crecimiento y fortalecimiento de nuestro espíritu.
Hay personas que comen cosas que no son saludables, que no traen ningún beneficio a su cuerpo. Al igual hay cristianos que se alimentan de cosas que no edifican ni benefician su espíritu, ni su relación con DIOS. Muchos dedican más tiempo en las redes sociales, chismeando lo que los demás hacen o publican en vez de dedicar ese tiempo en leer o meditar en Su palabra. Otros simplemente prefieren quedarse pegados en la TV viendo cualquier cosa porque están aburridos, desperdiciando tiempo que bien pueden utilizar para predicar o evangelizar a otras personas.
“Pidieron, e hizo venir codornices; Y los sació de pan del cielo.  Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los sequedales como un río. Porque se acordó de su santa palabra Dada a Abraham su siervo.” Salmos 105:40-42 RVR1960.
Nuestro alimento espiritual está a una oración de distancia, solo debemos clamar a nuestro Padre que está en los cielos y Él saciará todas nuestras necesidades, nos dará alimento y junto con este alimento fortaleza y vida para seguir avanzando y alcanzar Su propósito. Nuestro cuerpo es templo del espíritu santo, por eso es importante cuidarlo y alimentarnos de cosas saludables y asimismo cuidar y alimentarnos espiritualmente con la palabra y estando en comunión y dedicando tiempo de calidad en las cosas del Reino.
Dejemos de alimentarnos de tanta basura que no edifica y alimentémonos con el pan de vida que es nuestro Señor Jesucristo.
“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.”
Juan 6:35 RVR1960.

LA HERMOSURA


Muchos buscan la hermosura basándose en artistas o personas famosos, tratan de imitar su forma de vestir, caminar, actuar o verse, sin embargo la verdadera hermosura no es la que se copia de alguien en particular, sino la que Dios hizo en ti, esa hermosura natural, porque mas allá de una apariencia existe la hermosura que Dios deposito en ti. Tu eres hermosa para Dios, no tienes porque compararte con nadie ni querer ser como alguien.




LO QUE IMPLICA LA GRAN COMISION

Todos hemos hecho un viaje que nos ha llevado a pensar en las heridas que provocamos en las manos del Señor, cada uno de nosotros, con nuestros pecados, con nuestras carnalidades. Con nuestras actitudes hemos contribuido a lacerar el cuerpo de nuestro Señor. Pero también nos lleva a un viaje en el que pensamos qué bueno que nos encontramos con Cristo Jesús y nos hizo nuevas criaturas. En este viaje de la vida me he remontado a mi infancia, tuve la dicha de conocer a Cristo cuando era niño, tuve el privilegio de nacer en una familia cristiana evangélica y tuve la dicha de tener a la par a mi abuela Gerónima viuda de López, la abuela Choma. Les he hablado de ella, muy pocos la conocieron, yo sí la conocí. Conocí a mis abuelos paternos, porque mi madre quedó huérfana a los cuatro años de padre y de madre, por cierto me contaba el otro día que su abuelo, Víctor Roche, fue pastor de una pequeña iglesia en el sur del país. Así que por ambos lados tengo una buena herencia cristiana.

Y en mi infancia, la iglesia que me quedaba a un paso de perico, me sirvió de refugio, ahí encontré la alegría de mi vida, ahí encontré el propósito para vivir, ahí logré estudiar para predicar y llegué a ser copastor de esa iglesia bautista, El Calvario Central, en la que Dios me permitió crecer. Los primeros cuatro años de mi educación primaria los fui a hacer en un colegio evangélico llamado Emmanuel, estaba en la zona 8, se le conocía como La Colina, porque era una de las colinas de Vista Hermosa 8. Todos los lunes había un devocional, en la capilla, fui llamado a la conversión y varias veces, siendo yo chico, pasé al altar a aceptar a Cristo, pero fue cuando tenía 12 años que en una escuela bíblica de vacaciones, lo que hoy llamamos una “Semana de arte y recreación”, pero también es bíblica, allí con mayor conciencia. A los 12 años los niños tienen un ceremonial en Israel que se llama Bar Mitzva, allí declaran al muchachito hombre y lo hacen responsable. A esa edad ya tiene bastante sentido de responsabilidad y si sus hijos no la tienen, se le está pasando la época.

A los 12 años recibí a Cristo Jesús como mi Señor y Salvador personal y en diciembre de ese año, 1962, en una de esas frías noches de diciembre en Guatemala, me bauticé en agua, en un bautisterio que existía en el templo de El Calvario, atrás, en la pared del fondo, estaba dibujado un paisaje muy bonito que ilustraba el paso del hombre por la vida y el rapto que se daba, era una historia de todo el Evangelio. Pues allí, me bauticé a los 12 años. El agua era fría, créame, ahí uno experimenta la muerte espiritual. Cuando uno se bautiza muere en Cristo y resucita, ahí sí sentí lo helado de la muerte, pero ya estaba entrenado para lo frío, porque cuando no teníamos agua en la casa había que ir a bañarse a la pila pública y, créame, bañarse a las 5 de la mañana allí, eso sí es frío y si usted no se estaba quieto le sonaban con la palangana en una de las nalgas y aunque tratara de aquietarse, esos guacalazos de agua fría lo hacían vibrar como nada.

En los inicios del año 63 mi abuela, que tenía 80 años de edad cuando yo nací y que podía tener sus 86 u 87 años iba a predicar a las iglesias de la ciudad capital, que no eran muchas, yo casi siempre la acompañaba. Cuando llegaba a un lugar y se sentía cansada, se sentaba. Yo la entiendo ahora que ya voy llegando a los 80, tengo 64 años, pero ya voy llegando. Cuando usted se cansa tiene que sentarse. Yo miro a nuestros nietos que no paran, corren, brincan pero cuando usted ya va llegando a la tercera edad, no solo tiene plata en el cabello, oro en los dientes, sino que tiene plomo en los pies. Le cuesta caminar. Mi abuela se sentaba, abría una bolsa grande y ahí sacaba un banano, una fruta, un dulce y yo pacientemente la esperaba, nos subíamos al bus, nos íbamos a la iglesia donde ella iba a predicar y luego compartía.

Cuando iba a citar un texto bíblico me llamaba. Jorge, léeme allí en el Salmo 91, Mateo 24 o Santiago 4, según el pasaje que ella iba a utilizar para predicar. Y ahí pasaba yo, un muchachito pequeño, chiquitito. Ahí estaba con mi abuela, al frente del grupo de señoras leyendo la Biblia. Mi abuela era analfabeta, no sabía leer ni escribir pero sabía más Biblia de memoria que la que yo sé. Hoy comprendo que la abuela estaba haciendo una labor de discipulado de su nieto. Cuando salía a repartir tratados me llevaba con ella, tratados le llamamos a una hojita que tiene impreso un mensaje del Evangelio y nosotros lo repartíamos a la gente en las calles, muchos lo recibían y otros lo tiraban, los recogíamos y los volvíamos a repartir.

Ya estaba mi abuela en sus 80 discipulando a uno de sus nietos. Cada vez que era hora de ir a la escuela, en horas de las tarde, yo pasaba con ella y le decía abuela, regáleme un centavo. Porque con un centavo en los años 50 se compraban muchas cosas en las tienda. Con un centavo, se compraba un helado, un puño de dulces. Siempre me decía, cómo no, te voy a dar el centavo pero primero léeme Lucas 5. Todos los días tenía que leerle un pasaje de la Biblia, si quería mi centavo. Me enseñó dos cosas en el discipulado muy importantes para un futuro pastor. Uno, leer la Biblia, y dos aceptar ofrendas. Ahí aprendí a recibir ofrendas, desde niño ya sabía que si leía a mi abuela un capítulo de la Biblia me daba la ofrenda de un centavo.

Esa abuela me fue discipulando, me fue enseñando a leer la Biblia, a compartir el Evangelio con otras personas, y ahí que llegó un día en el que tuvo una experiencia interesante. Se las voy a repetir, hay muchos que no la conocen. Cuando yo nací había un primo que vivía en el dormitorio de mi abuela, mi primo Hugo y desde que yo tenía memoria él estaba en una cama en el dormitorio de ella, había nacido paralítico, sordo, mudo y epiléptico y su mamá, mi tía Elisa, por alguna razón que yo no desconozco decidió llevarlo para que lo cuidaran la abuela y mi tía Raquel, que eran las que lo bañaban todos los días, le daban der comer, lo vestían, lo sacaban al sol y yo contribuía con lo que podía, iba a jugar un rato, él se reía, pero aprendí también en ese discipulado desde mi infancia que usted no protesta, no se queja, porque tiene un nieto enfermo, paralítico, epiléptico sino que usted lo que hace es servirlo con mucho amor.

Ahí aprendí que el amor más puro y más sincero se expresa cuando alguien está con capacidades diferentes. Yo nunca vi quejarse a mi abuela ni a mi tía. Pero una noche, empezó Hugo con paroxismos, uno tras otro, ataques epilépticos y es triste ver a alguien que sufre epilepsia, el rostro se le desfigura, todo el cuerpo se le crispa. Hasta que esa noche murió. Pero ahí me quedó otra cosa muy buena, una lección muy importante, mi abuela que tenía 90 años, en ese momento, se tiró al suelo, se arrodilló, levantó sus manos al cielo y dijo: gracias Señor, porque te has llevado a Hugo a tu presencia. Ahora sí, Señor, me puedes llevar a mí. 

Quien lo iba cuidar, Señor, si yo me hubiera ido antes.

Eso es un discipulado real, eso es un discipulado que se enseña con la vida, con el ejemplo, enseñándole a los demás que el amor no siempre es muy hollywoodense, no siempre es de besos y abrazos, muchas veces es de cambiar pañales por treinta y pico de años, eso no es muy fácil. No pasó un año sin que la petición que hizo mi abuela se hiciera realidad. Entonces, cayó enferma. Pasaba sus días y sus noches cantando himnos, recitando salmos y evangelizando a los vecinos y parientes que llegaban. Uno de los casos extraordinarios de esos días de agonía, fue la visita de mi tía Teresa. La hija de mayor edad, tenía más de 30 años de no visitarla, porque su mamá se había convertido a Cristo, se resintió por esa decisión de convertirse en cristiana evangélica.

Pero supo que se moría su mamá y llegó a verla. Una tía muy dura, se veía su estilo muy fuerte, como que estaba resentida por muchas cosas. Ahí mi abuela le habló de Cristo y le dijo: Teresa, estoy a punto de irme al cielo y si tú quieres ir conmigo y quieres verme de nuevo, tú tienes que entregar tu vida a Jesucristo, arrepentirte de tus pecados y reconocer a Jesús como tu Señor y Salvador personal. Los años que yo la vi vivir de ahí en adelante, a la vecindad de mi casa, fue una mujer fiel al Señor. Agonizaba la abuela y todavía evangelizando a sus hijos. Hay esperanza, su hija, su hijo que no quieren estar en los caminos del Señor, tenga paciencia, siga compartiéndoles de Cristo, siga orando por ellos, siga esperando, Dios no ha terminado de obrar, la promesa es cree en el Señor Jesús y serás salvo tú y tu familia. Su familia será para Cristo.

En la madrugada llegaron a despertarme y me dicen: Jorge, te llama la abuela. Me levanto medio adormitado a la casa de la abuela, entro y el cuarto estaba lleno de gente, y me dice: Jorge, arrodíllate, y a la orilla de su cama me arrodillé y ella extendió sus grandes manos, las puso en mi cabeza y empezó a bendecirme y a decir: Dios mío, haz de mi nieto un predicador del Evangelio, hazlo un siervo tuyo Señor. Y en ese momento, yo recibí un rumbo para mi vida, ella marcó mi vida, me discipuló y contribuyó con todos los demás que hicieron un discipulado, los maestros de la Escuela Dominical, los pastores de la iglesia, mi madre, los líderes de jóvenes, pero la abuela tomó muy a pecho el asunto y allí marcó mi vida. Dos horas después falleció, pero aquí estoy cumpliendo el deseo y la oración de una abuela que discipuló a su nieto.

Gracias a esos viejos discipuladores de estos niños en aquel entonces, ahora somos los viejos discipulando a los niños y a los jóvenes. Y yo le digo a Dios, porque este nieto de la abuela Choma predica el Evangelio, pero ahora hay bisnietos de ella predicando el Evangelio y pronto habrá tataranietos predicando el Evangelio, todo gracias a una mujer que cumplió con el deseo, el último deseo de Jesús. El último deseo de Jesús es muy importante, el último deseo de mi abuela fue que Dios me hiciera un predicador del Evangelio. ¿Sabe cuál es el último deseo de Jesucristo, quien dijo claramente cuando ya estaba a punto de irse? Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado (Mateo 28:18-20).

Los últimos deseos de Jesús fueron muy claros, muy profundos y están vigentes. El último deseo de Jesús antes de ser llevado al cielo, en la cruz, fue Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Ese fue el último deseo antes de morir. Y usted y yo hemos alcanzado ese último deseo de Jesús, porque Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados y estamos aquí hechos nuevas criaturas. Pero antes de irse al cielo, las últimas palabras de Jesús resonaron en sus discípulos, “vayan y hagan discípulos a todas las naciones”. Nosotros tenemos que ir y hacer discípulos.

Hoy me da un poco de pena, porque muchos jóvenes predicadores y muchas iglesias han cambiado el concepto de la Gran Comisión, así se conoce el deseo de Jesús en Mateo 28, en vez de ir y hacer discípulos como que se confundieron y ahora leen: ir y traer discípulos. En vez de ir y hacer discípulos van a traer discípulos. Miran a una iglesia que tiene algunas personas ya discipuladas, que han aprendido a obedecer lo que Dios ha mandado y entonces los empiezan a seducir de alguna manera, a veces hasta con profecías, a veces instándolos a actividades, regalándoles cosas, en fin, para llenar su templo con discípulos hechos y ya no siguen haciéndolos.

¿Creen ustedes que la Gran Comisión de Jesucristo es solo para la Fraternidad Cristiana de Guatemala? ¿Solo nosotros somos los que tenemos que predicar el Evangelio y hacer discípulos? -Ay hermano, es que Dios le ha dado a usted el “don” de la evangelización-. Es que no es un don, es una comisión y la comisión se la ha dado a las Asambleas de Dios, a la Iglesia de Dios, a los bautistas, a los presbiterianos, a todas las iglesias de distinto nombre que existen. Todas tenemos la Gran Comisión de ir y hacer discípulos. ¿Cuántos discípulos ha hecho usted? ¿Cuántos discípulos ha formado? Si usted no ha hecho un solo discípulo, ¿no cree que sea tiempo de empezar a hacer uno? Pastor, pero usted es el que predica. Sí, yo soy el que predica, pero aquí tenemos quinientas setenta células en las que hay mil ciento cuarenta predicadores y en las células hay otros predicadores y cada uno donde está, usted predica donde está sin decir nada y con su conducta usted predica y cuando ven que usted se roba las cosas que son de la empresa, está predicando mal, pero cuando ven que usted es de los que no se roba las cosas de la empresa, dicen de veras usted es cristiano, cuando ven que usted sí cumple y paga sus impuestos, dicen que usted sí da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Todos debemos cumplir la Gran Comisión, hay que obedecerla, hay que hacerla una realidad, ¿cómo hacemos un discípulo? Muy sencillo, si usted tiene un nieto, si tiene un hijo, ahí tiene un posible discípulo, enséñele a ahorrar, a leer la Biblia, a diezmar, enséñele a amar al prójimo, enséñele todo lo que usted ya sabe. Eso es lo que hacemos en la Zona de Campeones con los niños, discipulándolos, enseñándoles. Pero si nosotros le enseñamos al niño a no mentir y usted en su casa es el primer mentiroso, no está colaborando con el discipulado, tiene que colaborar. Si lo llaman para cobrarle, usted no debe decirle a su hijo deciles que no estoy, porque ahí le está enseñando a mentir. Agarre el teléfono y diga a su acreedor disculpe que no he podido pagarle, ya podré pagarle. Pero maneje la verdad.

Dios quiere que nosotros seamos obedientes a la Gran Comisión. Estar dispuestos a cumplir y hacer discípulos a todas la naciones, ser luz en medio de las tinieblas, que podamos transformar vidas con nuestro ejemplo y llevar a los recién convertidos al bautismo en agua, el bautismo en agua es clave, por eso dice bautizándoles en el nombres del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, el bautismo es la muestra pública que al sumergirse está muriendo con Cristo a su vida pasada y que al salir del agua está resucitando a una nueva vida con Él. No bautizamos niños, porque la Biblia dice en Marcos 16 el que cree y es bautizado será salvo. Primero hay que creer y luego bautizarse, un niño no está en capacidad de creer y si un niño se muere no se va al limbo, el limbo ya no existe aún desde el punto de vista de la Iglesia Católica. Si un niño se muere, de los niños es el reino de los cielos, no se aflija, si su niño no está bautizado y se muere, vuelve al Señor.

Pero cuando el niño ya cree, hay que bautizarlo en agua y por eso es importante discipular a nuestros niños para que crean y enseñarles a obedecer todo lo que el Señor nos ha enviado. Por eso cuando discipulamos no solo enseñamos, supervisamos, corregimos y animamos como cuando a un niño lo enseñamos a comer. Ojalá pudiera agarrar a su bebé cuando sale del hospital y decirle: hijo, aquí en la Tierra, las necesidades fisiológicas las hacemos en el baño, así que de ahora en adelante al baño. Mentira. No puede ser, no puede obedecer esa criatura, tiene que ser enseñada, eso es discipular. Tenemos la importante necesidad de enseñar a nuestros hijos.

Se convierte su amigo, hay que discipularlo y nosotros vamos a ayudarlo, llevándolo a la célula, inscribiéndolo en la Facultad de Liderazgo, ahí los catedráticos le van a enseñar, él va aprender. Ocho meses, veintiocho temas sobre visión de la iglesia, liderazgo sobre doctrinas básicas y ahí se le van a llevar a un retiro espiritual. Todo eso es parte del discipulado. Invierta en el discipulado de sus amigos, de su familiar, de su hijo y recuerde que Jesucristo termina diciendo: “y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. Y esto grábeselo, Jesús dijo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Aunque esté preso, en el hospital, ahí estará con usted. Aunque se quede huérfano ahí estará con usted. Aunque se quede viudo o viuda, estará con Usted. Aunque termine divorciado ahí estará con usted. Donde quiera que esté, el Señor ha prometido estar con usted, siempre.

lunes, 8 de septiembre de 2014

BENDICIONES DE LO ALTO: LOS ESCRITOS DE JOSEFO Y SU RELACION BIBLICA

BENDICIONES DE LO ALTO: LOS ESCRITOS DE JOSEFO Y SU RELACION BIBLICA
Hace ya un buen tiempo, dice Destellito, ocurrió el siguiente hecho: En Canadá, cuya capital es Ottawa, y Toronto es la ciudad más poblada, el tren expreso de la zona oeste de dicho país, se acercaba al pueblo de South River, y si bien no era su destino, debía detenerse para ceder el paso a una locomotora que a unos mil metros esperaba para entrar al desvío. 

La gran mayoría de los pasajeros dormían tranquilamente, adormecidos por el monótono traqueteo del tren, los relojes marcaban aproximadamente las dos de la madrugada. El jefe de la Estación había tomado todas las medidas, como señalar con luces todo el recinto, para que el tren se detuviera. De pronto, el hombre oyó al tren de pasajeros acercarse, dándose cuenta que venía a mucha velocidad y sin la intención de parar. Angustiado, pensó que el conductor había sufrido un ataque o se había quedado dormido, y determinó llamar la atención del conductor, para ello corrió por la vía y al acercarse la maquina lanzó su linterna sobre uno de los vidrios, despertando sobresaltado el conductor, pero a tiempo para aplicar los frenos y evitar lo que habría sido una tragedia de proporciones.

El Jefe De La Estación

Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.  

Marcos 13: 35-37.
El Jefe de la Estación intentó prevenir al maquinista, y evitar así una tremenda tragedia, las luces de nada sirvieron porque el conductor se había quedado dormido, por un trecho largo todos los que estaban en la máquina se habían dormido, ajenos al peligro, expresó Destellito, y fue necesaria una acción violenta  para que el conductor despertara.

Los hijos y las hijas de Dios Creador, van de viaje a la tierra que fluye leche y miel, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde el asfalto de las calles es de oro, además le aguarda un nombre nuevo, y nunca más sabrá de llanto ni dolor, estas son algunas cosas con las que se van a encontrar en el cielo. Las palabras del Señor manejando el tiempo, indican que se debe velar las veinticuatro horas del día, o sea que de continuo el corazón debe estar en estrecha relación con Dios. La maldad está dando frutos por doquier, es tiempo entonces de velar porque se acerca el día en que sonará la final trompeta, y los que han permanecido fieles, serán arrebatados para estar con el Señor para siempre.-
Autor: Oscar Olivares Dondero
Escrito para: www.destellodesugloria.org

EL TRABAJO DE LAS CELULAS

Armando Manzanero hizo famosa la canción “Parece que fue ayer”, y la verdad es que parece que fue ayer cuando comenzamos la Fraternidad Cristiana, yo era joven y con un sueño grande de poder establecer en Guatemala una iglesia como la que tenemos, una congregación que no dependiera del extranjero en sus finanzas, una congregación que tuviera liderazgo autóctono, una congregación que se convirtiera en un modelo para Latinoamérica y Dios nos ha permitido alcanzar estas tres premisas y no solo de Latinoamérica vienen y admiran lo que Dios ha hecho con nosotros sino que de otras partes del mundo, han venido de Corea para ver y lanzarse ellos a construir sus proyectos. Dios nos ha permitido llegar hasta este lugar. De lunes a viernes teníamos reuniones en casas, los domingos nos reuníamos en el Hotel Guatemala Fiesta, pero por las noches estábamos en las casas de varios de los primeros miembros de la congregación. Ellos invitaban a sus amigos y ahí estábamos mi esposa y yo como líderes de esas células, enseñando la Palabra, enseñándoles a adorar, enseñándoles los rudimentos de la Palabra del Señor.

Poco a poco fuimos poniendo en práctica lo que los seminarios de administración bíblica nos enseñan. El Libro de Éxodo dice que Moisés pastoreaba a Israel, pero lo hacía solo. Llegó su suegro Jetro y le dijo que estaba desde el amanecer hasta el anochecer tratando con cada una de las personas, que así se iba a matar y destruir al pueblo, porque no habría quién lo atendiera. Así que enseñó lo básico de la administración: selección de personal, capacitación de personal, delegación de personal y supervisión de personal.

En la Biblia se encuentra todo lo que se necesita para una empresa y también la iglesia. Así que Jetro le dijo: escoge a jefes de mil, jefes de quinientos, jefes de cien, jefes de cincuenta y distribúyelos de manera que ellos atiendan las necesidades del pueblo y tú asume aquellos que verdaderamente ellos no puedan resolver. Es la única manera de poder llegar a tener una iglesia grande y a la vez pequeña. La gente piensa que en esta multitud se pierde, pero no es cierto, estamos preparados para atenderlo, para ayudarlo. La semana pasada vimos que las células proveen de comunión extra iglesia y extra célula. Usted viene solo de algún país o del interior de la nación, aquí va a encontrar amigos, pero la mejor manera de hacer amigos nuevos es ser parte de una célula, ahí se va a encontrar con gente del Barsa y gente del Real, esa es una de las maneras en que ejercitamos el amor mutuo. Usted va a amar a los del Real aunque sea del Barsa y si es de los rojos no importa que los hayan dejado 7-3, ahí va a recibir consuelo, ahí va a recibir ánimo y un pecho sobre quien llorar. ¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! Dice el Salmo 133, y eso ocurre en las células.

La semana pasada vimos también que las células promueven un evangelismo amistoso. Un evangelismo en el que primero se desarrolla una amistad con una persona y después se le comparte la fe. Es importante que se aproveche el círculo de amigos que tiene, el círculo de compañeros de trabajo, de estudio y allí puede compartir su fe de una manera amigable. Oiga la prédica de la semana pasada para ver por qué no hay que ir con los amigos y agarrarlos a bibliazos, hay que hablarles con amor.

En tercer lugar, las células proveen de un discipulado efectivo, es decir, al haber un grupo pequeño es más fácil notar que alguien faltó, si son solo diez, quince, veinte, pues es más fácil notar que no vino doña Susana, hay que llamarla y saber por qué no vino. Tal vez el marido le impuso manos y la golpeó, entonces hay que orar para que el Señor cambie a su marido. Ahí se dan cuenta de lo que pasa en cada persona.

Un discipulado efectivo, cuando alguien se convierte acá, les pedimos que pase a la Sala, allí vamos a tomar sus datos, vamos a conectarlo con una célula y con alguien para que le ayude en su crecimiento como discípulo, para que no se pierda, tenemos no solo que dar mucho fruto sino que debemos hacer que el fruto permanezca y la mejor manera de hacer que permanezca es conectándolo inmediatamente a un célula, para que ahí empiece a aprender de otros que ya tienen más tiempo en los caminos del Señor. Ahí le asignarán a otro hermano mayor, a veces tendrá a varios hermanos mayores, si usted es huérfano va a encontrar buenos papás, hay algunos que hacen las veces de papá y de mamá, con gusto lo van a regañar, con gusto lo va a guiar, con gusto lo van a exhortar y haremos de esa manera que el fruto permanezca.

Pero veamos hoy dos elementos más de las células. Uno, que provee una capacitación bíblica permanente. La gente necesita conocer de la Palabra de Dios. Una de las prácticas desde el principio de nuestras células ha sido enseñarle al nuevo creyente que en la Biblia existe desde el inicio un índice y ahí están todos los libros de la Biblia y a la par de cada libro está la abreviatura y a la par de cada abreviatura está el número de la página en la que se encuentra, eso es elemental.

En cuanto al libro de Miqueas, búsquelo en el índice. Tenemos que enseñarle qué es un capítulo, qué es un versículo, la Biblia originalmente no tenía ni capítulos ni versículos, pero hay que enseñarle qué es un capítulo, qué es un versículo, por qué tiene unas llamadas de atención, por qué tiene algunas notas. Todo eso usted ya lo maneja muy bien, pero si no lo maneja muy bien y tiene veinte años de venir a la Fráter, vaya a una célula, ahí le van a enseñar, ahí lo van a inscribir en la Facultad de Liderazgo, ahí va a aprender permanentemente lo que enseña la Biblia. Todas las semanas abrimos la Biblia por las casas y estudiamos la Palabra de Dios, en la células se estudia durante tres meses temas bíblicos, aplicables a toda persona y luego se estudian tres meses sobre temas específicos aplicables a las necesidades específicas del tipo de células, porque tenemos células para jóvenes, mujeres, matrimonias, familiares, inclusive ahora tenemos lo que llamamos Desayunos de Desarrollo Integral, hay veinte grupos que funcionan en restaurantes, solo para hombres. Ahí llegan todos los que han sido expulsados de sus casas, los que han sido abandonados por su mujer, divorciados y los felizmente casados para ayudar a los que no lo están. Aproveche en el Centro de Información le dicen dónde están esos Desayunos de Desarrollo Integral.

2 Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios. Eso es básico para nosotros, porque el mensaje se origina en Dios, es aplicable a toda la humanidad en cualquier tiempo de la historia y porque es dada a través de hombres sin pasar por alto su cultura, sus idioma, su personalidad y su historia. Debemos de interpretarla tanto en su contexto literario como en su contexto histórico, eso es lo que hacemos en las células. La Biblia enseña, reprende, corrige e instruye en la justicia de Dios. La Biblia capacita a todo siervo de Dios para toda buena obra, dice 2 Timoteo 3:­16-17 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. Usted quiere estar enteramente capacitado para buena obra, conozca la Biblia, está bien que usted sea un licenciado en química, eso le sirve para ganarse la vida, pero necesita capacitarse para toda buena obra y para eso, conocer la Palabra de Dios, es esencial, ahí aprenderá cómo ser un buen padre, a ser una buena madre, a cómo ser un buen hijo, cómo ser buena nuera y como ser buena suegra, llévela a la célula, van a aprender todos. Las células proveen de una capacitación bíblica permanente. Por eso anhelamos que todos los miembros de La Fráter sean parte de una célula.

Quinto elemento importante de las células. En la célula se da un pastoreo personalizado, eso quiere decir que usted tiene alguien que lo va a pastorear personalmente. Cuando empezamos la Fráter, quien pastoreaba personalmente a todos los miembros de la iglesia se llamaba Jorge H. López, él recibía a cada uno, atendía a cada uno, oía a cada uno, hay algunos que pastoreaba en aquel entonces y sobreviven. Llega un momento en el que le pasa a uno las de Moisés, eran tantos que no se daba abasto. Ahora tenemos tantos funerales que no puedo ir a todos, tantas bodas que no puedo hacerlas todas, tantos enfermos que no puedo visitar a todos.

En una ocasión me dijeron, Pastor podría visitar a mi mamá que está muy enferma. Dije que sí, me dieron la tarjetita, me la metí en la bolsa. Como a la semana me acordé. Llamé a un hermano y le dije que me hiciera el favor, que tenía que ir a ver a esta señora y no podía ¿podría ir usted? Y luego me dice, Pastor, cuando llegué venían regresando todos vestidos de negro, la hermana se murió. Me dije: nunca jamás. Por eso cuando ahora usted me dice está enferma mi mamá, ¿podría usted ir a orar por ella? No puedo, pero ahorita va a llegar alguien. Fulano, te vas ahora mismo antes que se muera. Uno nunca sabe cuándo se van a morir los enfermos. Si a usted le dicen en su célula que está enferma doña Amelia, vaya a verla, porque cuando uno siente se muere. Antes que se le muera, vaya. No haga como aquel que decía: no dejes para mañana, lo que puedes dejar para pasado mañana. Haga las cosas hoy. Lo llamo porque estoy enfermo, ahí mismo por teléfono ore, no deje que las cosas se agraven. En un rato, el enfermo pierde conocimiento y ya no está consciente y por eso es que ahora, para tener un pastoreo personalizado, ya con miles de fieles en la iglesia, nos ayudan los líderes de las células, y eso hay que aprenderlo de Jesús. Jesús es el Pastor de pastores, el Príncipe de los pastoreas, Jesús dijo yo soy el buen pastor, y el buen pastor su vida da por las ovejas y Jesús lo demostró.

jueves, 14 de agosto de 2014

PUEBLOS Y CIVILIZACIONES BIBLICAS

Prefacio

El motivo de este estudio es el de dar a conocer los diferentes pueblos de los que se habla en el Antiguo Testamento de la Biblia, con el fin de que podamos comprender en mayor grado el marco histórico donde se desarrollaron los diferentes relatos bíblicos.

De aquella época es necesario destacar que la región de más influencia en todos los sentidos fue Mesopotamia, el territorio comprendido entre los ríos Tigris y Éufrates, por lo que el término Mesopotamia significa entre dos ríos.
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Historia

Aproximadamente hacia el año 3,500 a.C. la región de Mesopotamia estaba habitada por los sumerios, quienes se establecieron en esta región procedentes de las montañas del norte. La ciudad más importante de entonces era Ur, lugar de nacimiento de Abraham. Sin embargo hacia el año 1,850 a.C. los sumerios fueron dominados por los acadios, pueblo de lengua semita.

Los acadios trasladaron la capital, Ur, hacia Acar, en el centro de Mesopotamia. Al cabo de un tiempo los sumerios dominaron nuevamente la región, fundando con ello el imperio sumerio-acadio. Durante esa época surgieron construcciones en forma de torres, los cuales tenían en la cima un templo dedicado a un dios. Dichas construcciones recibían el nombre de zigurat y posiblemente es la base de la narración dela Torre de Babel.

Durante ese tiempo gobernó Hammurabi (1792-1750 a.C.), famoso por su Código de leyes, el cual ejerció posteriormente gran influencia en la formulación de las leyes de Israel. Hammurabi estableció la capital de su imperio en la ciudad de Babilonia. Posteriormente, por el año 1,500 a.C. este pueblo fue conquistado por los asirios, quienes en el siglo VIII a.C. invadieron el reino de Israel. Pero en medio de esas civilizaciones surgieron los arameos, también de origen semita, quienes consistían en tribus semi-nómadas que habitaban en las estepas.

Entre los años 1,720 al 1,610 a.C., al entrar Egipto en decadencia debido a conflictos internos, permitió que los hicsos invadieran su territorio y que se establecieran ahí hasta el año 1,552 a.C. Los hicsos introdujeron nuevas técnicas de armamentos, como el carro de guerra tirado por caballos, así como introdujeron un nuevo estilo de fortificaciones. Se establecieron al este del río Nilo, en la región de Guesen o Cosen y fundaron su capital en Tanis, nombre que después cambió por el de Avaris.
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Egipto resurgió entre 1,552 al 1,070 a.C., extendió su dominio y llegó a ocupar gran parte de lo que se conoció como Canaán, que antes se denominaba Retenu. Inicialmente la capital era Tebas aunque posteriormente, en el siglo XIV a.C. fue trasladada a Tel-el-Amarna, ciudad en la que posteriormente se efectuaron excavaciones arqueológicas en las que se encontraron múltiples escritos de aquella época.

Al perder Egipto el control de Canaán, los hititas la invadieron entre los años 1,370 al 1,336 a.C., formando el reino de los mitanos. Pero la invasión hizo que tomaran el control de Canaán, estableciéndose al sur de dicho territorio. En este contexto se desarrollaron las narraciones del Éxodo.
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Lo anterior es sólo una breve descripción de los pueblos y naciones de la época bíblica, ya que el número de civilizaciones era mucho mayor. Por ello seguidamente procederemos a enumerar cada una de ellas y a describirlas brevemente, a fin de que al leer la Biblia no lo hagamos como un libro que se escribió miles de años atrás, sino que comprendamos cada uno de aquellos momentos históricos.
Sin embargo dicha descripción no la efectuaremos por épocas históricas sino por orden alfabético, con el propósito de poder localizar fácilmente cada uno de los pueblos.

Naciones y pueblos de las tierras bíblicas

Seguidamente detallamos las principales naciones, pueblos y civilizaciones que de una u otra forma, intervinieron en el desarrollo histórico de las distintas narraciones bíblicas.

Acadios
Vecinos septentrionales de los sumerios en la Mesopotamia del tercer milenio a.C. De su idioma semítico-acadio se desarrolló posteriormente el babilonio y el asirio. Como lugar específico, Acad, la capital de los acadios. Se menciona únicamente en la Biblia en Génesis 10:10, cuando dice: "Los comienzos de su reino (de Nemrod, hijo de Cus -1,480 al 1450 a.C.) fueron Babel, Éreo y Acad, ciudades todas ellas en tierra de Senaar". Según la tradición, Nemrod fue un tirano impío que ordenó la construcción de la Torre de Babel.

Acad, también denominada Adab, fue una ciudad próxima al emplazamiento de Babilonia y su nombre sirve para designar la parte de la Baja Mesopotamia, en contraposición al país de Sumer, que queda más al sur y, en general, sirve también para designar la lengua y los pueblos semíticos de dicha región, también en contraposición a los sumerios.

Amonitas
Habitantes de la región de Transjordania de donde el valle del río Jordán termina en el Mar Muerto. Al sur estaba Moab. La actual Ammán, en Jordania, se levante en el lugar de la principal ciudad amonita, Rabbat-Ammón, la antigua Rabbá (siglos XIII al VI a.C.).

Los israelitas no ganaron su territorio en la época de la conquista, pero más tarde fue parcialmente ocupado por las tribus de Rubén y Gad o Galaad: "Y cuando los amonitas estaban atacando a Israel, los ancianos de Galaad fueron a buscar a Jefté al país de Tob" (Jueces 11:5).

Los amonitas fueron incorporados sucesivamente al Imperio asirio, al babilonio y al persa. Pero durante su período de independencia constituyeron una seria amenaza para los israelitas, por lo menos hasta los tiempos de los Macabeos, en que la capital se conocía con el nombre de Filadelfia.

Amorreos
Pueblo nómada de lengua semítica procedente de la región media del río Eúfrates, la cual se expandió a Mesopotamia y a Siria-Palestina y se asentó allí al final del tercer milenio a.C. y a principios del segundo. Su idioma, que sólo se conoce por nombres de personas, es el caso más primitivo de semítico occidental que se registra.

Fueron prominentes en la región de Mari, cuyos documentos hallados arrojan mucha luz sobre las costumbres patriarcales. Después de la conquista de Canaán por los israelitas, los amorreos que aún residían allí fueron absorbidos poco a poco: "Las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas volvieron a Israel, desde Ecrón hasta Gat, de modo que Israel liberó su territorio del dominio de los filisteos. Por otra parte hubo paz entre Israel y los amorreos" (1ª. Samuel 7:14).

Árabes
Habitantes nómadas y seminómadas de lengua semítica de la parte norte de la península arábiga, que incluía zonas de civilización sedentaria. Durante la mayor parte del primer milenio a.C. los árabes aparecen principalmente como incursores, pero había un flujo constante de pequeños grupos hacia las zonas sedentarias. Y a partir del siglo III a.C. la región al sudeste de Palestina estuvo ocupada por un solo grupo de árabes, los nabateos, quienes formaron una floreciente civilización basada principalmente en el comercio del incienso, con sede en Petra: "Se encontraron con los nabateos que les acogieron amistosamente y les pusieron al tanto de lo que les ocurría a sus hermanos de la región de Galaad" (1º. Macabeos 5:25).
Nota: Ver la continuación en el apartado "Nabateos".

Arameos
Pueblo de lengua semítica de cercano parentesco con los israelitas: "Tú tomarás la palabra y dirás ante Yahvé, tu Dios: Mi padre era un arameo errante y bajó a Egipto y residió allí siendo unos pocos hombres, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa" (Deuteronomio 26:5). Los arameos se expandieron por toda Mesopotamia y Siria durante la última parte del segundo milenio a.C., y a principios del primer milenio a.C. dominaban algunas ciudades-estado sirias, como Damasco, Hamat y Cilicios.

El nombre hebreo Aram se traduce habitualmente como Siria, pero el nombre griego Syria es el que aparece en los relatos bíblicos.

Asirios
La patria de estos vecinos de los babilonios se encontraba al norte de Mesopotamia. Durante el segundo milenio a.C. Asiria cayó bajo el poder de los amorreos, y desde aproximadamente 1,350 a.C. hasta 1,100 a.C. fue construyendo un potente estado que ejercía un considerable control. En este tiempo la capital fue Asur, pero en el 883 a.C. Asurbanipal II trasladó la capital a Kalhu, que en la Biblia consta como Calá y es la actual Nimrud.
Durante siglos los gobernantes asirios tuvieron contactos con Israel, hasta que Sargón II (721-705 a.C.) fundó una nueva capital en Dur-Sarrukín, la actual Korsabad. Su hijo Sanaquerib (704-681 a.C.) pasó la capital a Nínive y allí residieron varios reyes hasta que en el año 612 a.C. fue destruida por los caldeos y los medos.

Es de destacar que en el año 722 a.C. el pueblo israelita fue desterrado a Nínive.

Babilonios
Fueron los herederos de los sumerios y los acadios en Mesopotamia del sur y su capital era Babilonia. El rey más conocido de la primera dinastía babilónica fue Hammurabi, autor de un famoso código de leyes.

Durante el principio del primer milenio a.C. los babilonios estuvieron sometidos a los asirios, pero desde el 612 a.C. hasta el 539 a.C. la dinastía neobabilónica o caldea dominó el Asia Occidental. Nabucodonosor fue el rey más conocido de aquella época (604 al 562 a.C.)

Babilonia fue el lugar donde los judíos sufrieron su segunda deportación en el año 607 a.C., siendo la primera en Nínive en el año 722 a.C. Babilonia cayó ante Ciro de Persia en el 539 a.C., quien permitió al pueblo judío su regreso a Israel.

Caldeos
Así como los arameos se extendieron a través de la Mesopotamia septentrional, así también los caldeos, un pueblo tribal, quienes ocuparon los pantanos de la zona sur. Durante los siglos IX a.C. y VIII a.C. tuvieron con frecuencia sometida a Babilonia. Después de una larga lucha contra Asiria, la dinastía caldea se estableció allí en el año 626 a.C.

Cananeos
Pobladores sedentarios de Palestina y Siria meridional que poseían una floreciente civilización urbana en el segundo milenio a.C. La corrupta e idólatra región de Canaán que se cita en el Antiguo Testamento está ilustrada por textos hallados en la ciudad de Ugarit, la actual Ras Shamura.
El idioma hebreo es una lengua derivada del idioma cananeo, y la lengua ugarítica nos ayuda sobremanera a comprenderlo.

Carios
Pueblo de habla indoeuropea procedente del sudoeste de Asia Menor. Fueron empleados por los israelitas como tropas mercenarias en el siglo IX a.C.: "El año séptimo, Joadá envió a buscar y tomó a los centuriones de los carios y de los guardias, conduciéndolos junto a sí al Templo de Yahvé" (2ª. Reyes 11:4).

Cilicios
Habitantes de la región cuy0 centro es Tarso, la ciudad natal de San Pablo, en la actual Turquía. Cilicia se menciona como aprovisionadora de caballos para el comercio de Salomón con Siria: "Los caballos de Salomón procedían de Musur y Cilicia. Los mercaderes del rey los compraban en Cilicia a precio fijo" (1. Reyes 11:28).

Cimerios
Pueblo estepario que cruzó la cordillera del Cáucaso en los siglos VIII y VII a.C. y luchó contra los sirios al noroeste de Persia, la actual Irán, y asoló después los reinos de Frigia y Lidia en el Asia Menor.

Cretenses
Habitantes de la isla de Creta, sede de la gran civilización minoica en los milenios tercero y segundo a.C. En el Antiguo Testamento se denomina Caftor a Creta: "… a los de Patrós, de Casluj y de Caftor, de donde salieron los filisteos" (Génesis 10:14). Los filisteos procedían de la zona dominada por los cretenses (Amós 9:7).

La civilización minoica de Creta no resistió las invasiones de los filisteos a fines del segundo milenio a.C., y en el primer milenio Creta era ya una simple parte de la zona cultural griega.

Chipriotas
Pobladores de las isla de Chipre, a la cual el Antiguo Testamento se refiere como Elisa (Génesis 10:4 y Ezequiel 27:7), aunque en otros documentos se le denomina Alashia. Los chipriotas se llaman a veces Quitim o Kittim (Génesis 10:4 y Números 24:24).

El nombre de Quitim se le da a la isla en Isaías 23:1, pero se la califica de costas en Jeremías 2:10 y en Ezequiel 27:6, lo cual sugiere una extensión a las regiones cercanas a tierra firme.

Dedanitas
Moradores de Dadán, hoy Al-"Ula, en Arabia del noroeste, que hacia el siglo VIII a.C. florecían desde su posición en la ruta comercial hacia Arabia meridional (Isaías 21:13 y Jeremías 25:23).

Por el siglo V a.C. los mineos establecieron una colonia comercial en Dedán, y hacia el siglo I a.C. llegó a ser parte de los territorios nabateos.

Edomitas
Vecinos meridionales de los moabitas, cuyo territorio se extendía principalmente hacia el este del wadi de Arabá. Ellos, como los moabitas, rehusaron dejar pasar a los israelitas en la época de la conquista. Los edomitas permanecieron hostiles a los israelitas.

En el siglo VI a.C., caída ya Jerusalén, muchos emigraron a Judea meridional, y otros les siguieron en los siglos posteriores cuando su patria vino a formar parte del reino nabateo (árabes).

Judea meridional llegó a llamarse Idumea, e idumeos sus habitantes (1ª. Macabeos 4:29, 5:65 y Marcos 3:8). Los Herodes que gobernaban Judea en tiempos neotestamentarios eran idumeos.

Elamitas
Vecinos orientales de los sumerios y babilonios. Su capital era Elam, la actual Khuzistán, en el sudoeste de Irán, que en aquella época se conocía como Persia. Unos peregrinos de Elam estuvieron en Jerusalén para Pentecostés (Hechos 2:9).

Escitas
Pueblo nómada de las estepas, del cual un grupo siguió a los cimerios por el Cáucaso, desde el sur de Rusia hacia el noroeste de Persia en el siglo VII a.C., en donde se hicieron vecinos y aliados de los maneos o escitas. Esta alianza se refleja en Jeremías 51:27 donde los urartios (Ararat), los mineos (Mini) y los escitas (Askenaz) fueron llamados a luchar contra Babilonia. Por un tiempo rivalizaron con los medos, pero al fin llegaron a formar parte de su imperio y del de los aqueménidas, quienes les sucedieron. El mayor número de escitas permaneció en el sur de Rusia.

Fenicios
Habitantes de la costa del levante al norte de Palestina, de lengua semítica. Participaron mucho en el comercio del Mediterráneo oriental a partir del siglo XI a.C. y sus bases eran las ciudades de Tiro, Sidón y Biblos (1ª. Reyes 5:18 y Ezequiel 27:9).

Su nombre en griego era fainiké, que significa tierra del tinte púrpura. Se llamaban a sí mismos cananeos, pues descendían de éstos, y aparecen en el Antiguo Testamento como tirios o sidonios (1ª. Reyes 5:6).

Filisteos
Fueron parte de un grupo conocido como Pueblos del Mar, que emigró al Cercano Oriente desde la zona del Mar Egeo en los siglos XIV y XIII a.C. Fueron rechazados por Egipto y se asentaron en la costa sur de Palestina, desde donde amenazaron a los israelitas recién establecidos, hasta que finalmente fueron derrotados por el rey David.

Los filisteos que tuvieron que ver con los Patriarcas (Génesis 21:26) eran pueblos egeos anteriores, distintos de los de la Edad de Bronce tardía (1,250 al 1,150 a.C.). Los filisteos siguieron ocupando la costa meridional de Palestina. Por fin perdieron su independencia ante David (2ª. Samuel 5:25) y fueron asimilados casi totalmente por los israelitas, aunque tuvieron ciertas diferencia culturales (Nehemías 13:24 y 1ª. Macabeos 10:83-84). Un contingente de los filisteos formaba parte de la guardia personal del rey David.

Frigios
Pueblo de lengua indoeuropea que ocupó la parte centro-occidental del Asia Menor después de la caída del poder hitita, estableciendo ahí un reino a principios del primer milenio a.C. Frigia fue invadida por los cimerios en el siglo VII a.C. y luego pasó a formar parte del reino de Lidia.

Los frigios deben identificarse con el término Mushku de las inscripciones asirias y el Mesuc de la Biblia, quienes aparecen como un pueblo belicoso del norte (Ezequiel 32:26, 38:2-3, 39:1).

Hititas o Heteos
Pueblo de lengua indoeuropea que estableció una civilización en el centro del Asia menor y dominó gran parte de Siria septentrional en los siglos XIV y XIII a.C. Su imperio fue destruido por los filisteos hacia el año 1,200 a.C. Muchos de los heteos mencionados en el Antiguo Testamento son neo-hititas o sirio-hititas.

Después de la destrucción del imperio hitita en Asia Menor, parte del pueblo emigró al norte de Siria y dominó ciudades-estado como Cilicia. Estos pueblos, conocidos como ahora como neo-hititas o sirio-hititas, fueron los heteos bíblicos del tiempo de los reyes de Israel.

Hicsos
Con este término se designa a un grupo humano procedente del Cercano Oriente que se hizo con el control del Bajo Egipto a mediados del siglo XVII a.C.

La continua inmigración de gentes procedentes de Canaán (Siria-Palestina) culmina con los invasores hicsos que llegaron a Egipto en una época de crisis interna, conquistando la ciudad de Avaris. Posteriormente tomaron la ciudad de Menfis y fundaron las dinastías XV y XVI. La duración de su dominio sobre Egipto fue de casi cinco siglos.

Hurritas
Pueblo norteño que se extendió por el Cercano Oriente durante el segundo milenio a.C. Sobresalieron principalmente en la población de Nuzi, donde documentos del siglo XV a.C. atestiguan costumbres semejantes a las de los Patriarcas. En los textos bíblicos este pueblo aparece como horeos o heveos.

Lidios
Pueblo de lengua indoeuropea que desde el oeste de Asia Menor avanzó hacia los territorios de Frigia, se enfrentó a Media, y sucumbió ante Persia en el siglo VI a.C.
El pueblo lidio es denominado lud en Isaías 66:19, Jeremías 46:9 y Ezequiel 27:10, 30:5. Sin embargo los nombres que se les asocian en el segundo y cuarto de dichos textos bíblicos pueden sugerir un pueblo de África del Norte.

Medianitas
Vecinos meridionales de los edomitas originarios de Canaán, cuyo territorio se extendió hasta Hijaz, en Arabia. Estos seminómadas que montaban camellos constituyeron una amenaza para los israelitas en tiempos de los Jueces.

Los medianitas eran un pueblo semita, descendientes directos de Abraham por línea de su hijo Madián (Génesis 25:2 y 1ª.Crónicas 1:33). Los madianitas adoraban al falso dios Baal, al cual la Biblia, en relación a Madián, refiere con el apelativo de Baal Peor. La palabra Peor muy seguramente puede referirse al lugar principal donde se le rendía culto a este ídolo.

La victoria de Gedeón sobre los madianitas inspiraría a los israelitas durante largas generaciones, convirtiéndose en eterna esperanza para el pueblo de Israel de que aún en tiempos de mayor opresión y peligro Yahveh, en su infinita misericordia, puede obrar victorias en detrimento de enemigos virtualmente poderosos (Isaías 9:3).

Medos
Pueblo de lengua indoeuropea que mantuvo un imperio en Persia y en Asia Menor en los siglos VII y VI a.C. desde su capital Ecbataná, la actual Hamadán, en el noroeste de Irán.
En el 550 a.C. Ciro de Persia anexionó Media a su imperio en expansión. Desde entonces los medos tuvieron un lugar prominente en la vida de Persia, la actual Irán.

Mineos
En el primer milenio a.C., el reino Mineo estaba bien establecido en Asiria y en el sur de al-?ijaz, a lo largo de la costa del mar Rojo; su capital fue Karma, o Qarnaw, hoy Sadah, en Yemen. Los mineos eran nómadas y pastores que prácticamente llegaron a controlar el comercio de incienso a través del norte de al-?ijaz. Después de que los mineos se retiraran de su plaza en al-Ula en el siglo I a.C., los nabateos establecieron un centro comercial en Medain Salih, un poco más al norte.

Mitanos
Mitani fue el nombre de un antiguo pueblo ubicado en el norte de la actual Siria, también conocido como Naharina. Puede considerarse que el reino de Mitani existió desde antes del año 1,500 a.C.

Mitani fue un estado feudal dirigido por una aristocracia militar que llegó a la zona en torno al 1,800 a.C., el cual adquirió una gran importancia en torno al año 1,600 a.C. debido a su privilegiada situación entre los imperios asirio, egipcio e hitita. El reino mitano fue conquistado por Asiria en el 1,270 a.C. y convertido en el virreinato o provincia de Hanigalbat.

Moabitas
Habitantes de la región delimitada por Amón al norte, al oeste por el Mar Muerto y al sur por Edom. Los moabitas pasaron en gran parte por las mismas etapas que los amonitas. A menudo tuvieron conflictos con Israel y no quisieron dejar pasar a los israelitas por su territorio en tiempos de la conquista.

Un relato propio de un episodio del siglo IX a.C. consta en la Piedra Moabita, la cual demuestra que hablaban un idioma semítico-cananeo muy relacionado con el hebreo.

Nabateos
Los nabateos eran un grupo de árabes que formaron una floreciente civilización basada en el comercio de incienso, con sede en Petra.

En tiempos neotestamentarios el dominio nabateo se extendía hasta la región del este de Damasco, donde parece haber habido un representante de su rey Aretas (2ª.Corintios 11:32). Pablo de Tarso pasó cierto tiempo en territorio nabateo después de su conversión (Gálatas 1:17).

Persas
Pueblo de habla indoeuropea que venció a los babilonios en el siglo VI a.C. y prosiguió hasta el establecimiento de un imperio que se extendía desde la India hasta el Mar Egeo y Egipto. Sus capitales principales eran Pasargadas y Persépolis en las montañas del sudeste de Persia, y en la antigua ciudad elamita de Susa, en la planicie baja.

Su imperio, administrado con liberalidad, duró hasta que se hizo parte del imperio aún mayor de Alejandro Magno en el siglo IV a.C.

Sumerios
Primitivos habitantes de Sumer, en la parte meridional de Babilonia, y artífices de la civilización babilónica que más tarde los absorbió y les sucedió en el sur de Mesopotamia.
Su apogeo fue durante el tercer milenio a.C. Después del 2,000 a.C. su lengua fue reemplazada por el acadio en el uso común. Se preservó, sin embargo, como idioma erudito en los textos literarios sumerios, hasta tiempos helenísticos.
Los sumerios no se mencionan en la Biblia, pero el Sinar o Senar del Génesis es la contraparte del sumeru, que designa la tierra de Sumer.

Urartios
Pueblo que hablaba un idioma relacionado con el hurrita y que emergió como potencia militar en la región de Armenia en el siglo IX a.C. Eran descendientes de los Hurritas que habían ocupado esta zona. Constituían una amenaza militar para los asirios, contra los cuales sostuvieron varias guerras.
Su dios principal era Haldi, por lo cual algunos autores los han llamado calditas, aunque no debe confundirse con los caldeos. Se dice que el Arca de Noé encalló en el monte Ararat (Génesis 8:4), es decir, en algún lugar de lo que más tarde fue el Urartu, aunque no necesariamente en el Ararat actual, que sólo en fecha más tardía recibió este nombre.
Las distintas lenguas habladas en el Antiguo Testamento

Los dos principales grupos de lenguas de las civilizaciones y pueblo de la antigüedad eran la semítica y la indoeuropea, las cuales describimos seguidamente.

Lengua semítica
Las lenguas semíticas son una familia de la macrofamilia de lenguas afroasiáticas. Se desarrollaron sobre todo por Oriente Próximo y el norte y este de África. Toman su nombre del personaje bíblico Sem, el hijo de Noé, cuyos descendientes serían con base en la historia bíblica y la tradición, los pueblos semitas. Las lenguas semíticas más habladas en el presente son el árabe, el amárico, el hebreo y el tigriña. La protolengua o grupo de dialectos estrechamente ligados que habría dado lugar a las lenguas semíticas se conoce como protosemítico.

De la familia semítica se conservan registros escritos ininterrumpidos desde el 2500 a.C. hasta el presente, lo que hace de ella la mejor testimoniada históricamente. Compárense los 4500 años de registros de lenguas semíticas con los algo más de 3500 años de textos en lenguas chinas, los 3400 años de textos griegos o los 3200 años que median entre las primeras inscripciones en egipcio antiguo y los últimos textos en copto.

Los primeros textos semíticos conocidos están escritos en acadio (2500 a.C. al 1600 a.C.), eblaíta (2400 a.C.), ugarítico (1400 a.C. al 1185 a.C.), lenguas cananeas (1200 a.C.), hebreo antiguo (1100 a.C. al 250 d. C.), fenicio-púnico (1000 a.C. al 200 d.C.) y arameo antiguo (900 a.C. al 250 d.C.).
Fonológicamente las lenguas semíticas evolucionaron de una lengua, el protosemítico, que tenía tres vocales breves y tres vocales largas. Gran parte de las lenguas semíticas poseen fricativas faringales y oclusiva glotal. Además la mayoría en el sistema de consonantes suele existir una oposición tripartita: sorda, sonora y enfática, donde la realización de esta última varía entre la faringalización, la velarización o la coarticulación glotal.

Morfológicamente los lexemas de las palabras suelen estar constituidos por esqueletos consonánticos, teniendo el esquema vocálico entre las consonantes información gramatical. Entre las raíces consonánticas o lexemas la gran mayoría son de tres consonantes. Tienen un sistema de infijos muy desarrollado dado que los patrones vocálicos son una forma de infijación de hecho.
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Lenguas indoeuropeas
Con el nombre de lenguas indoeuropeas se conoce a la mayor familia de lenguas del mundo en número de hablantes. La familia indoeuropea, a la que pertenecen la mayoría de las lenguas de Europa y Asia meridional, incluye más de 150 idiomas hablados por alrededor de 3.200 millones de personas, aproximadamente un 45% de la población mundial. De estas, unos 1.200 millones corresponden a hablantes de las lenguas indoiranias y unos 950 a hablantes de las lenguas románicas.
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Conclusión

El libro universalmente más difundido es indudablemente la Biblia, cuya finalidad religiosa estuvo en cierta forma condicionada por la evolución histórica, ya que la arqueología y muchas otras fuentes nos hablan del pueblo hebreo y de las civilizaciones con las que entraron en contacto, así como de su modo de vida y de su cultura.
Este estudio ha pretendido ser únicamente una sencilla pero clara exposición de cada uno de aquellos pueblos y civilizaciones que conformaron la historia bíblica del Antiguo Testamento.
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